Ginecología

En tu primera visita al ginecólogo, el doctor iniciara una conversación par indagar sobre tu estado de salud y posibles interrogantes que tengas. Este es un paso importante para establecer una relación de confianza con el médico y darte la suficiente confianza para que te prepares para la revisión.

Estas son algunas preguntas que te formulará:

  • Tus relaciones sexuales, numero de hijos y si en los embarazos y partos existieron problemas.
  • Antecedentes familiares.
  • Enfermedades contraídas.
  • Operaciones quirúrgicas.
  • Si fumas.
  • Si haces ejercicio.
  • Hábitos de alimentación.
  • Cuándo comenzó tu menstruación y si tu regla es cada mes.
  • Cuándo iniciaste tu vida sexual activa (si es que la tienes).
  • Que método de anticoncepción practicas.
REVISIÓN GINECOLÓGICA

Generalmente las adolescentes realizan sus visitas al ginecólogo acompañadas de la madre, pero debes tomar en consideración que unos minutos a solas con el médico son indispensables para registrar los detalles mas íntimos.

El Doctor revisa tus senos y te mostrará cómo hacer una autoexploración regular.

Si has tenido relaciones sexuales, realizara una revisión externa de los genitales, para cerciorarse que no existan anormalidades. Realizará exámenes como el papanicolau, que es un método para el diagnostico de cáncer de matriz y determinar si existe alguna infección y cualquier posible irregularidad. Luego, se realiza una exploración llamada bimanual, donde se mide y toca la consistencia de la matriz y de los dos ovarios.

Si no has tenido relaciones sexuales, la revisión varía. Se realiza una exploración física completa para constatar que no haya exceso de vello, acné o de peso. Posteriormente, se realiza una exploración ginecológica y a través de un hisopo (como un pequéño algodón), tomará una muestra de tu vagina.

Es aconsejable que tu primera visita al ginecólogo sea enseguida tengas tu primera menstruación (que oscila entre los 13 y los 15 años de edad) que deben ser periódicas de por vida, aunque no tengas actividad sexual.

Las citas con el ginecólogo deben ser regulares a pesar de lo que piensan o creen muchas mujeres. La falta de una vida sexual activa no evita las molestias vaginales. Hay mujeres jóvenes y hasta mujeres adultas, que no acuden a los especialistas por miedo o vergüenza de que revisen sus senos y genitales.

Si te consideras una persona sana por no mostrar síntomas de enfermedad, o anormalidades en los senos o genitales, no te libera de la obligación de someterte periódicamente a revisiones ginecológicas, que son necesarias para controlar tu buen estado de salud.

En caso de dolor o ausencia menstrual (amenorrea), flujo vaginal abundante de aspecto amarillo o verduzco (leucorrea), problemas en las glándulas mamarias o ansia en los genitales, visita al ginecólogo a lo antes posible.